No desarrollaremos el cerramiento de tipo industrial, ya que las empresas especializadas locales, más la aparición en el mercado de varias de origen europeo, ofrecen servicios excelentes para ajustar nuestro partido técnico, estético, constructivo y optimizarlo según su tipología de detalles.

Las más importantes cuentan con departamentos de ingeniería que ayudarán a orientarnos sobre nuestras necesidades funcionales y técnicas, resolviendo además aspectos de dimensiones de columnas, correas, arcos o cabriadas, ya que las piezas están totalmente normalizadas adaptándolas a nuestros requisitos.
Esto no impide que uno proponga un anteproyecto absolutamente original, que será ajustado conjuntamente con los técnicos de la empresa consultada.
De chapas casi continuas
La estructura de base es similar a todo lo tratado, pero es obvio que su escaso peso propio y el gran tamaño de las piezas, hace que tanto la sección de apoyo de tirantes como la separación de apoyo superior puedan modificarse (y digo puedan porque en el caso de la vista inferior de la estructura, la reducción de secciones de cabios o correas o el aumento de la separación puedan dar una imagen pobre). Es decir, aunque una sección exceda lo necesario, a veces es razonable utilizarla por un criterio estético.
Por lo tanto sobre una base de madera como las analizadas, se colocará la repartición cada 60 cm, ésta variará según el espesor y formará de la chapa (calibre N´22 o N´27 siendo su espesor decreciente a mayor número)

Los tirantillos, se aconseja que sean de 2” x 2” para tener un mayor espesor de aislamiento, en función de la gran carga térmica que toma este tipo de cubierta.
Se usarán placas de poliuretano rígido o lana de vidrio en placas o en rollo, en lo posible de 50 mm. Hasta hace pocos años las chapas venían normalizadas en longitudes cuyo módulo era el pie inglés (30.50 cm).
Hoy los proveedores importantes, las tienen en largas tiras, lo que permite el corte a medida evitándose uniones y desperdicios; siendo un poco más complicado su transporte y manipuleo para la colocación por la acción del viento.
En el caso de superposición de 2 o más chapas, debe respetar la medida que surge de cubrir en vertical 8cm de una sobre otra.

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El encime lateral respetará el sentido contrario a los vientos dominantes, para evitar el acceso de agua por empuje.
La fijación se realiza clavada o atornillada a los tirantillos con una frecuencia de 1 cada 3 ondas.
La cabeza del calvo que puede ser del plomo(remacha el material obturando el orificio) o tornillos con una arandela epoxi que dará un correcto ajuste APRA evitar filtraciones.
Para terminación de cumbreras hay un caballete especial en tiras de 2 m, al que se le puede adicionar un burlete de ajuste de espuma conformada de poliéster embreado, el mismo que se usa en el arranque inferior (evita entrada de agua, polvo, insectos, etc.
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Una excelente alternativa, la brinda la cubierta de aluminio, que se instala igual que en el caso de la chapa de acero galvanizado, las que el mercado ofrece como en el caso anterior prepintadas de fábrica.
A la pieza de colocación tradicional, se le agregan otras técnicas de ensamble más modernas, que realizan solapes mecánicos logrando una total hermeticidad entre bandas.
La instalación la realizan empresas especializadas.
Un sistema cíclicamente utilizado, es el de chapa plana con nervaduras.

Como las bandejas carecen de los plegados que le dan resistencia estructural, ésta se logra creando como apoyo un plano continuo sobre el que asienta la chapa.

Puede ser un entablado a tope o placas de aglomerado protegidas por fieltro asfático, para evitar la humectación inferior de la chapa.
La fijación de la aislación, la materialización los tirantillos que son los receptores de la chapa tapa.
En realidad funciona salvando las distancias, como un techo de tejas coloniales.

La longitud de la bandeja es de 2.00 m y el ancho es conveniente que module todo su desarrollo en el ancho de la chapa zincada.
Otra recomendación importante, es la separación entre tirantillos, que no tienen porque modular con los cabios.
Deben permitir un libre juego de las bandejas, ya que la gran dilatación que tiene la chapa galvanizada hace que de ser justa la medida producirá en el verano deformaciones en las bandejas al no tener lugar para la expansión.
El encime longitudinal será un cruce igual que lo visto en el esquema de pág. 279 y es conveniente vincular las chapas con sellador de siliconas, que es impermeable pero no rígido como la soldadura, que en faldas largas traerá complicaciones o el caso del solapado que no es tan sencillo como la unión elástica.

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